El colchón es el principal responsable de nuestro descanso. Conseguir recuperar energías, reiniciar el cuerpo y recargar las pilas durante la noche es fundamental para poder hacer frente a los retos que cada día se nos plantean y para ello contar con un colchón flex apropiado es vital. No todos dormimos de la misma manera, por lo que el tipo de descanso que precisamos es diferente en función de nuestros hábitos posturales. A continuación, mostramos algunas directrices que harán un poco más sencilla la complicada tarea de encontrar los colchones flex adecuado a cada persona.


Una forma de dormir, un colchón ideal


Las características anatómicas del colchón dependen de la postura que adoptamos cuando dormimos.

De este modo, aquellas personas que tienden a dormir boca arriba necesitan un colchón flex bastante firme, que presente un refuerzo en la zona de la nuca y en la base de la columna para mantener su postura firme, evitando adoptar malas posturas que derivarían en dolores de espalda o de cuello.

Por su parte, las personas que tienden a dormir de lado durante la mayor parte de la noche precisan de un colchón flex de firmeza media, capaz de adaptarse a la estructura de las caderas y los hombros sin generar tensiones o dolores. Si se emplean colchones de mayor firmeza podrían aparecer problemas de dolores en estas zonas del cuerpo ya que no se consigue la adaptabilidad adecuada para el descanso buscado.

El colchón flex más blando es ideal para las personas que duermen boca abajo. Esta textura les permite conseguir una postura cómoda sin producirse malas posturas en la zona del cuello o provocar torsión en la columna.

En el mercado se puede encontrar una amplia variedad de colchones Flex capaces de proporcionar el descanso que necesitamos de la forma más eficaz.


La movilidad durante la noche también debe tenerse en cuenta


Hay personas que tendemos a movernos mucho durante el sueño, otras personas encuentran una postura y se quedan en ella durante su descanso. El mayor o menor movimiento durante la noche es otro factor que debemos considerar cuando vamos a seleccionar el colchón flex más adecuado.

Las personas que tienden a moverse mucho, dando vueltas, necesitan un colchón flex de firmeza relativa, pero no excesiva ya que cuando se giran se pueden producir malas posturas si el colchón es demasiado duro. El relleno de su colchón ideal debe aportar una gran adaptabilidad puesto que debe ser capaz de adaptarse a las distintas posiciones que el cuerpo va mostrando a lo largo de la noche.

Las personas que no se mueven mucho en la cama pueden apostar por colchones flex más firmes, adaptados a su postura de sueño como hemos comentado anteriormente. El relleno ideal para estas personas no tiene por qué ser tan adaptable y que reaccione rápidamente a la presión del cuerpo ya que el movimiento durante la noche es mucho más limitado.

La postura durante el sueño, el movimiento, el relleno, pequeñas partes de un todo que permiten conseguir un objetivo claro, un descanso reparador para comenzar el día con la mayor energía posible.